fc barcelona independentismo
Esteladas en el Camp Nou en un Cataluña – Argentina (2009). Fotografía de Jordi Ferrer. Licencia CC BY-SA 3.0

El sentimiento nacionalista ha aumentado entre los ciudadanos catalanes en los últimos años y el fútbol, espejo de la sociedad, se ha visto implicado indirectamente en el proceso. Las gradas del Camp Nou se han unido al reclamo con el cántico “In-inde-independència!”, que se viene produciendo en el minuto 17:14, en referencia a la capitulación de Barcelona en la Guerra de Sucesión.

El expresidente del FC Barcelona Sandro Rosell ya dejó entrever la posición catalanista -no independentista- del club al respecto. “El Barça es un club catalán y catalanista cuyo idioma oficial es el catalán. La institución siempre será fiel a su historia y a sus convicciones, siempre defenderemos sus raíces, y siempre defenderemos el derecho de los pueblos a decidir su futuro», subrayó en una asamblea de compromisarios del club.

Hechos como la celebración en el Camp Nou del Concert per la Llibertat, confunden a la hora de establecer de manera clara cuál es la posición de la institución. La enorme estelada desplegada durante el primer clásico de la temporada, o la firma del convenio de la Plataforma ProSeleccions a favor de la internacionalización de las selecciones catalanas –junto al Espanyol y otros clubes catalanes- , son otros ejemplos. 

Recientemente, la Assamblea Nacional Catalana (ANC) repartió 2000 panfletos entre los hinchas del Manchester City en un encuentro de Liga de Campeones en el estadio barcelonés. Redactado en inglés, llamaba a los supporters a sumarse al cántico del minuto 17 y explicaba la cuestión secesionista. 

Sin embargo, en declaraciones a Football Citizens, la presidenta de la ANC, Carme Forcadell, ha afirmado que fútbol y política “no tienen nada que ver”. “Hay mucha gente que es independentista y es del Real Madrid, y hay mucha gente que no es independentista y es del Barça”, argumenta al tiempo que añade: “El Barça se politizó mucho en la época de Franco porque la única manera de expresar la catalanidad era ir al Camp Nou y chillar ¡Barça, Barça!”.

Todo esto hace que queramos profundizar más en la posible cercanía que han mostrado equipo blaugrana, el Camp Nou y el movimiento independentista catalán. Por ello, hemos consultado a aquellas personas que pueden ayudar a esclarecer la cuestión, no siempre con el mismo criterio. Las preguntas son: ¿Deben ser utilizados el FCB y el Camp Nou como símbolos independentistas? ¿Cree que lo son?

barraSID LOWE

«Elegir reflejar los deseos de pueblo catalán implica una decisión política en cierto sentido»

 

sidUna de las idiosincrasias del Barcelona es, precisamente, que es algo más que un club, por lo que me parece difícil que su identidad se limite a lo puramente futbolístico. En este sentido, el Barcelona, como dice el vicepresidente Carles Villarrubí, presume de no ser político (en  cuanto a partido) pero sí aceptar, defender y reflejar los deseos de lo que él mismo define como “el pueblo catalán”.  Dice que el Barcelona no lidera, sino que sigue a lo que, democraticamente, pide la afición. Lo ve como algo patriótico, que no político. Evidentemente, es complejo, porque elegir reflejar los deseos del pueblo catalán implica una decisión política en cierto sentido.

Creo que los culés de otras zonas de España, contrarias al independentismo catalán, aceptan que el club al que apoyan represente un posicionamiento social, nacional, político, etc. Con esto también digo que no es algo tan funcional ni unidireccional como “utilizar” al Barcelona como un símbolo independentista, sino que, para algunos, es un símbolo, y para otros no.

No creo que se deba utilizar un club: ni para independetismo ni nada. Ahora bien, que un club termine por significar algo más allá de una batalla futbolística, que se convierta en un símbolo, es un proceso mucho más complejo y también aceptable. Creo que la manipulación es el problema más grande, mucho más que una identidad que se desarrolla con el paso de los años – una identidad que, como cualquier otra, es flexible, cambiable y dinámica-. A mí me incomodan todos los que utilizan de manera cínica a los clubes por fines más allá de los propios del club y, evidentemente, el Barcelona se ha utilizado muchas veces y es algo, cuando menos, cuestionable.

*Sid Lowe es periodista en The Guardian, historiador y autor de Fear and Loathing in La Liga 

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QUIQUE PEINADO

«El fútbol es de la gente y tiene derecho a utilizarlo para defender causas políticas»

 


peinadoPuede haber diferentes interpretaciones sobre si una institución puede o debe posicionarse. Tiendo a pensar que sí. Si la mayoría de sus socios están de acuerdo. En lo que no hay debate es en que la gente utilice el fútbol -que tiene una esencia popular- como plataforma para hacer llegar un mensaje o para expresar una posición política. No solo me parece bien sino me parece saludable. El fútbol es de la gente y tiene derecho a utilizarlo para defender causas políticas que, aunque en este caso la independencia de Cataluña es más debatible, en otros casos es por el bien común.

Yo creo que el Camp Nou y el FCB son símbolos de Cataluña y, ahora mismo, en Cataluña hay un sentimiento bastante amplio de independencia. No hay más que leer las encuestas o pasearse por ciudades como Barcelona, en la que ves algo que no ocurría hace ocho o diez años: banderas independentistas en los balcones.

En tanto símbolos de Cataluña, son símbolos ahora de lo que la mayoría de las personas quiere. Otra cosa es que se considere un símbolo histórico de la lucha como el franquismo. Ahí creo que hay más parte de una historia construida que tuvo en Vázquez Montalbán un estilete muy importante, y ahí sí que puede haber más debate.

*Quique Peinado es periodista y autor de Futbolistas de Izquierda

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JUAN CARLOS GIRAUTA

«Sería perjudicial para el club»

 

juan-carlos-girautaPor supuesto que no debe ser un símbolo independentista. El Barça es un club universal, con seguidores en todo el planeta. Ni siquiera en la propia ciudad de Barcelona existe tal identificación, y sería perjudicial para el club que existiera.

En la actualidad hay gente muy movilizada que querría lograr que fuera un símbolo, y que tienen esporádicos éxitos gracias a dos factores esenciales para entender este asunto: la actual directiva del Barça es nacionalista (algo, por cierto, excepcional en la historia del club); los jugadores no catalanes reciben instrucciones de mantenerse alejados de estas polémicas, de no expresar opiniones políticas, aunque de vez en cuando son manipulados por el club para avalar causas propias del nacionalismo (por ejemplo, la inmersión lingüística).

*Juan Carlos Girauta es candidato a las elecciones europeas por Ciudadanos

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ANGEL ITURRIAGA

«El FC Barcelona fue una institución pionera a la hora de reclamar derechos vinculados a su catalanidad»

 


angel-iturriagaPara poder responder a esa pregunta hay comprender la dimensión del FC Barcelona para Cataluña y por ello, nos tenemos que retrotraer en la historia. El club ha estado implicado en temas políticos desde su fundación, baste recordar el catalanismo de Joan Gamper, suizo pero catalán de adopción. Los acontecimientos que se sucedieron en el siglo XX, desde la deportación del propio Gamper, al cierre del estadio de Les Corts, hasta llegar al asesinato del presidente Sunyol por parte del bando nacional, fue haciendo que cada vez el club tuviera una vocación más catalanista.

Dando un salto en el tiempo, en los últimos años del franquismo, el FC Barcelona fue una institución pionera a la hora de reclamar derechos vinculados a su catalanidad. Bajo la presidencia de Agustí Montall hijo, el club recuperó los símbolos, especialmente su antiguo nombre, FCB, que había sido cambiado por la dictadura por el de CFB. Asimismo, este presidente introdujo el catalán en el boletín oficial del club, así como en la megafonía y en el carnet de socio.

Teniendo todo esto en cuenta, creo que es lógico que el FCB sea uno de los símbolos del independentismo. Creo que las reclamaciones políticas son algo habitual en el deporte de masas. Baste recordar lo ocurrido en los países balcánicos antes de las guerras. Siempre que sea desde el respeto y la educación, no veo problema en que los estadios sean lugares de reivindicación de los ciudadanos tanto de este tema como de cualquier otro. No deja de entrar dentro del ámbito de la libertad de expresión, y en nuestro tiempo, para bien o para mal, el deporte de masas se ha convertido en uno de los principales altavoces de nuestra sociedad.

*Ángel Iturriaga es historiador y autor de Paulino, el primer crack de la historia del Barça y Diccionario de jugadores del FC Barcelona, entre otras obras.

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ENRIC GONZÁLEZ

«Resulta difícil no ceder a la presión de una minoría social muy amplia, la independentista»

 


enric_gonzalezNo, no deben. Pero pueden. Es una opción de la junta directiva, elegida por votación entre los socios. Evidentemente no todos los socios y aficionados están de acuerdo y se trata de una posición de riesgo (limitado) que entronca con la tradición catalanista del Barça, mitad inventada, mitad real. Para una entidad como el Barça resulta difícil no ceder a la presión de una minoría social muy amplia, la independentista, con un proyecto político y una gran capacidad de movilización. No parece, de momento, que la actitud del club respecto al asunto esté restándole aficionados en España o el mundo; al menos no de forma significativa. Y el riesgo, repito, resulta muy limitado. La posición del Barça, en realidad, es ambigua y permite cualquier maniobra y cualquier marcha atrás.

Supongo que lo son (símbolos) para los independentistas y, por reflejo, para quienes aborrecen la idea de la secesión catalana. Para muchos otros no son nada más que lo que son: fútbol y esas cosas.

*Enric González es periodista y autor de Una cuestión de fe, entre otras obras.

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CARLES TORRAS

«Don Quijote seguirá partiéndose la crisma contra molinos de viento»

 

torrasEl Camp Nou no es más que el teatro donde se representa la función de los anhelos de la sociedad catalana. El Camp Nou no «debe ser un símbolo independentista», pero es inevitable que se haga eco de lo que palpita en la calle en Cataluña. Quien interprete que una minoría se ha apropiado del Barça para utilizarlo como altavoz de sus oscuras intenciones políticas no quiere afrontar la cuestión en toda su dimensión. Es más fácil darle la culpa a un club de fútbol o a un presidente de la Generalitat que a una mayoría social, porque ir en contra de una mayoría es algo que resulta bastante incómodo en democracia.

El día que los medios de comunicación españoles dejen de atizar al Barça o a los representantes democráticos catalanes por defender lo que defienden, y asimilen de una vez que las instituciones sociales, deportivas y políticas no hacen más que canalizar las demandas de una mayoría de ciudadanos, entonces estaremos más cerca de la solución del problema. Mientras tanto, Don Quijote seguirá partiéndose la crisma contra molinos de viento.

*Carles Torras es periodista y autor de La historia oculta del Real Madrid

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Debate organizado por los periodistas Ainara Pérez (@ainarapemu) y Sergio Vargas (@sergioovargasg)

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Estas han sido las opiniones de nuestros tertulianos. Se abre ahora el debate para todo aquel que quiera aportar algo más a la cuestión. Quedas invitado: pasa y comenta.

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Periodista y Community Manager. Cofundador de Football Citizens. Ahora me encargo de la dirección, diseño web y edición. Jugando el balón con criterio.

7 Comentarios

  1. El Camp Nou es la casa del Barça y en ese sentido sus socios pueden hacer lo que les parezca, pero veo que el FCB puede ver llegar su fin como gran institución del deporte mundial (a nivel de resultados) en el momento que Cataluña se independizara. Algo tan perseguido e intrínseco al club puede llevarle a este lugar. ¿Ciencia-ficción? ¿Lo veremos algún día?

  2. Mi opinión puede ser un poco extraña para algunos, pero soy seguidor del Barça de fuera de Catalunya y como tal lo veo como un club español, es mas, el club desde casi sus inicios jugó el campeonato de España (1.902) hasta nuestros días.
    Otra cosa es que los dirigentes del club se aprovechen de la grandeza del Barça para hacer política, caso de Joan Laporta, un autentico desconocido hasta llegar a la presidencia culé.
    La pregunta sería, ¿ cuantos seguidores barcelonistas quieren un club independista ? no creo que llegue al 1% porque el Barça no es solo un club catalán, es un club universal que tiene seguidores en todo el mundo.
    El día que el Barça sea un club independista perderá toda su grandeza, porque perderá todo el apoyo de la maza social de fuera de Catalunya (99% de seguidores), hasta el club vecino tendría más fieles.
    Como gran culé , quiero un club deportivo y no político, el Barça no puede ser ni de derechas, ni de izquierdas, debe ser lo que siempre a sido, «mas que un club» pero de deportes.
    Nuestros colores siempre han sido el azul y el rojo y algunos presidentes dieron su vida para que así fuera, no nos carguemos en 4 días la historia de 114 años de triunfos y lucha.
    Yo quiero un Barça sin fronteras y estoy en contra de los 4 o 5 que utilizan al club para hacerse notar, siempre son los mismos, alguna plataforma política con radicales que solo hacen dañar la imagen del club en el exterior. Jamás deporte y política deben ir de la mano.

  3. Durante muchos años hemos escuchado una mentira que muchos intentan convertir en verdad. Lo tienen difícil. El fútbol es un espejo de la sociedad, quizás el mejor. Y, por lo tanto, reflecte todo lo que se pasa en el cotidiano, sean cuestiones políticas, sociales o culturales. El Barcelona, el de Hans Kamper, no se creo para ser la bandera del sentimiento catalán pero ha cogido el testigo del ideal catalanista durante décadas. Es imposible mirar al club de otra forma. No es, ni de lejos, un caso unico en el mundo. Pero puede que sea el mas celebre (y, por lo menos, el mas cercano).

    El FC Barcelona estuvo para los catalanes cuando nada mas había que les permitía conectar con sus origines. Eso no se olvida. No obstante, hoy en dia, el club va por un camino de globalizacion de su imagen, estilo de juego y valores que entra en conflicto con su inmensa dimensión regional. Es una compleja encrucijada. Por un lado el club se debe a su pasada, a sus bases y esas pueden estar empujando hacia un rumo independentista. Por lo menos los mas ruidosos. Pero, a la vez, el crecimiento inmenso del club, de Cruyff a Guardiola, le puso definitivamente en el mapa internacional. Y hay muchos hinchas del club que no entienden su dimensión política, solo futbolistica. Y ese es el publico-alvo del futuro para una institución que quiere ser la mas consumida a nivel global, superando brands comerciais rivales como son el Real Madrid, el Bayern Munchen e los clubes de la Premier geridos con dinero extranjero.

    El Barcelona no puede elegir en este momento. Si sus gentes, las que llenan el Camp Nou, las que pertenecen al ADN emocional del club tiran hacia el independentismo, el club ira detras. Lo que puede es matizar el camino, darle su apoyo total o ponerlo un ligero freno, un distanciamiento. No lo esta haciendo y con eso ha permitido que el Camp Nou sea mas un campo de batalla. Como en los dias en los que el catalán solo se pronunciaba en la multitud que admiraba la magia de Kubala o Cruyff. Como fiel reflejo de una sociedad catalana dividida, el Barça no sabe por donde tirar y vive expectante. Y con el, en el fondo, todos nosotros!

    un abrazo y enhorabuena por el debate!

  4. Si les digo lo que pienso me van a fusilar pero vamos allá. En realidad, hasta la llegada de Jan Laporta, tal y como yo lo recuerdo, al menos, el Barça siempre ha sido un club bastante franquista, y para los dudosos de esto que digo tengo dos medallas de oro y brillantes al dictador, que así lo atestiguan. También tenía unos despachos ministeriales del régimen muy coquetos, bien cuidados y conservados como oro en paño, en el mismo Camp Nou, y no diré yo que en espera de un pronto regreso a un pasado mejor, aunque lo piense, por parte de los dirigente de entonces, pero se derribaron en 2003. Estos señores, que se movían rodeados por una especie de ‘corps’ morenos, para intimidar al disidente, no tenían mucho de independentistas, o a mi no me lo parecía, vamos. Y a estos señores los votaba alguien, no se ponen solos en el cargo, intuyo, por lo que me cuesta creer en ese independentismo tan generalizado que algunos sostienen posee el ADN Barça.

    En el Barça cabe todo, incluso gente tan obtusa que no entiende que el Barça es un club catalán y hace muy bien en sentirse orgulloso de ello.Quizás la aversión que eso provoca haya amamantado a más independentistas que todo los relatos y leyendas blaugranas juntos, en las que uno siempre intuyó más afán de igualdad y lucha justa que interés por ganar, todos los años, la Lliga dels Pirineus y entrar directo en la Champions. A quién si le rendiría la jugada es al Espanyol del gran Enric, que encontraría cierto sentido a su nombre, haciéndose llamar español fuera de España, no dónde se suponía resultaba evidente. Esas voces que gritan independencia no son el Barça, son personas del Barça. Y son muchas. Por qué no se les escucha o por qué se ha llegado hasta aquí, a mi no me compete, pero el Barça somos todos, incluso Isco y Zapatero.

    Apertas, estimados!

  5. Interesantísimo debate.

    Mi opinión pasa por el camino que algunos ya han abierto en el post; el fútbol no deja de ser un reflejo de lo que le ocurre a la masa social. El estadio se convierte en un lugar de expresión que no debe de ser reprimido bajo ninguna circunstancia. En el libro «Fútbol contra el enemigo», Simon Kuper cuenta historias de aficiones de todo el mundo, que por un motivo u otro, mezclaban política y fútbol. De hecho, alguno de esos relatos refleja situaciones en las que el estadio de fútbol era el ÚNICO medio en donde la gente podía expresarse con libertad, sin temor a sufrir represalias.

    Dicho esto, considero al FC Barcelona un club democrático desde sus inicios (y cuando digo inicios, me refiero a que su primer presidente ya fue electo) y como tal, no puede ni debe de tratar de silenciar un sentimiento que cada día se antoja más mayoritario.

  6. Querido, y buen amigo, Juan Carlos Girauta.

    Evidentemente si hablamos de Juntas Directivas como la del falangista Miró Sans, sin duda podemos decir que esta junta es nacionalista, aunque creo, francamente que a esta directiva esta palabra creo les es muy lejana. Le indico, por eso, para su conocimiento histórico que el segundo presidente del FCB, don Bertomeu Terrades, hizo construir un edificio en Barcelona que aún, a día de hoy es emblemático. En él hizo colocar un plafón con la leyenda de Sant Jordi, ya sabe el dragón y el Caballero, con la inscripción siguiente: «Sant Patró de Catalunya torneu-nos la llibertat» . Tal es así que un personaje, al que seguramente debe admirar como polemista, aunque desearía que en eso se quedara todo, años despues dijo «Este edificio es un crimen contra la nación española». Ese personaje fue Alejandro Lerroux.

    Un saludo a todos, en especial a Angel y Juan Carlos por conocerlos personalmente.

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