Bert Trautmann Detrás de la vida de un futbolista siempre hay una intrahistoria. Nuestro protagonista es  Bert Trautmann. Muchos desconocerán a este portero alemán, pero los seguidores citizens lo recuerdan muy bien: cambió Alemania por Inglaterra, las juventudes hitlerianas por el Manchester City, el nazismo de Hitler por la democracia de Winston Churchill.

Todo empezó un 22 de junio de 1923 en Bremen, cuando nació en el seno de una familia arruinada en plena posguerra. Aun eran visibles las fatídicas consecuencias de la primera de las dos grandes guerras mundiales que asolaron el mundo.

Este portero, harto de pedir limosna por las calles de su ciudad, decidió enrolarse en las juventudes hitlerianas a los 10 años. Así lo explicó él: “Unirse a las juventudes hitlerianas era como una aventura porque a esa edad no tienes conciencia de ti mismo”. Fue enviado muy pronto al frente del Este como paracaidista y, al tiempo, ya condecorado con la Cruz de Hierro, enviado al frente occidental.

Al término de la guerra los aliados le capturaron y fue enviado a Lancashire (Inglaterra) como prisionero. Era 9 de abril de 1945, meses antes de que comenzaran los juicios de Nuremberg, en los que se castigó a los responsables de las atrocidades del régimen nacionalsocialista de Adolf Hitler.

Después de tres años en prisión, y pesar de la oferta que le ofrecieron para regresar a Alemania, Trautmann se quedó en suelo británico, donde comenzó su andadura profesional en el St. Helens Town. Sus buenas cualidades bajo los palos no pasarían desapercibidas para un ojeador del Manchester City, que se hizo con sus servicios en 1948.

Su llegada a la ciudad inglesa generó rumores y suspicacias en la afición, más aun en  la comunidad judía de Manchester. La sombra de la guerra pesaba mucho. Unas 50.000 personas salieron a las calles con pancartas de amenaza al Manchester City para evitar el fichaje de aquel rubio. “Lo más gracioso es que ni ellos ni yo sabíamos que iba a convertirme en un gran portero”, recordó en una entrevista concedida a El País en 2005.

La suerte no le sonrió en la final de la FA Cup de 1955, pero su reválida llegó al año siguiente. El marcador en la final de la competición copera reflejaba un 3-1 favorable al Machester City frente al Birminghan. En un lance, Bert Trautmann se fracturó una vértebra del cuello, pero aún así decidió seguir jugando. Aquel choque con el jugador rival Peter Murphy no fue suficiente para frenar la ambición del cancerbero alemán. Trautmann levantó la FA Cup de 1956 y se convirtió en leyenda Sky Blue. Una vez retirado, Trautmann reconoció en una entrevista que no podía ver. “Tuve mucha suerte”, resumió somero, a pesar de que era su vida lo que estaba en juego.

Su retirada llegó en 1964. Tras 545 partidos con la elástica del City, Trautmann fichó por el Wellington Town -más adelante conocido como Telford United FC, desaparecido en 2004- con el que únicamente jugó dos partidos. Tras ello, creó una fundación para fomentar la mejora de las relaciones entre sus dos países, Reino Unido y Alemania.

TRAUTMANN EN LA ‘MANNSCHAFT’

Por desgracia, Trautmann nunca fue llamado para jugar con el combinado alemán. De hecho no llegó a defender la portería de la República Federal Alemana, campeona del mundo en 1954, porque solo seleccionaban jugadores formados en el país. Lo máximo que pudo hacer fue disputar un torneo amistoso con una selección de la liga inglesa, frente a otras ligas europeas.

A pesar de no ser internacional con Alemania, una vez retirado, la Federación Germana de Fútbol se puso en contacto con él. Se convirtió en relaciones públicas de su selección en el Mundial de Inglaterra de 1966 y en la Eurocopa de 1996 en Inglaterra. Sin embargo, nunca pensó en dirigir desde el banquillo. “Nunca quise ser entrenador, pero me saqué el título en Colonia y la federación, dentro de su programa de formación de técnicos en el extranjero, me propuso formar entrenadores en distintos países”, afirmó en 1972, cuando inició una aventura de dieciséis años que le llevó a dirigir las selecciones de Birmania, Tanzania, Liberia, Pakistán y Yemen. Años antes, a pesar de sus declaraciones, había dirigido al Stockport County, con el que salió campeón en la Cuarta División del fútbol inglés.

Tras su tour mundial volvió a Alemania y dirigió a dos equipos: SC Preußen Münster (Tercera División) y SC Opel Rüsselsheim. En 1988 decidió retirarse del fútbol definitivamente: “A los 56 años me retiré. Ya estaba cansado de viajar”

En un especial de Fiebre Maldini sobre su figura, el alemán expresó su máximo deseo: “La gente me ha dado muchas cosas buenas en mi vida. Espero que con mi carrera deportiva yo les haya proporcionado muchas cosas buenas. Eso me haría muy feliz”.

Uno de los mejores metas de la historia como el ruso Lev Yashin, único en su demarcación que ha conseguido el Balón de Oro (1963), piropeó en una ocasión al alemán: “Sólo ha habido dos porteros de clase mundial. Uno de ellos era Lev Yashin, el otro era el chico alemán que jugaba en Manchester: Trautmann”.

Con el tiempo, Trautmann se mudó a España, país que admiraba “por el tiempo, porque con la pensión del Gobierno alemán no podríamos vivir allí y porque la gente es agradable y liberal”. Concretamente se instaló La Llosa (Castellón) localidad costera que lo vio morir un 19 de julio de 2013. Fue, en palabras de Bobby Charlton el “mejor portero” con el que se había enfrentado. Fue, en resumen, “más inglés que alemán”.

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