ronckrolla wembley
El nuevo Wembley en RocknRolla

Cualquier cosa es un signo. Así lo quieren entender los semiólogos para analizar la realidad desde cada uno de sus detalles. Un guiño para seducir, un muro en el que reflejarse para conciliar y un codo elevado en el momento de estrechar la mano para aparentar ser importante. 

Puede ser algo relativo. Habrá casos en los que la gente no coincida a la hora de valorar ciertos elementos. En otros, en cambio, el juicio será unánime. Sucede así con las películas del director británico Guy Ritchie, en las que el ‘elemento fútbol’ supone una garantía de calidad.

La IMDB (Internacional Movie Data Base) sitúa a ‘Snatch: cerdos y diamantes’, ‘Lock & Stock and The Two Smoking Barrels’,  ‘RocknRolla’ y ‘Sherlock Holmes’ como las cuatro mejores obras cinematográficas del ex de Madonna. En las tres primeras, el fútbol encuentra su lugar en la trama.

2008. ROCKNROLLA

Jhonny Quid es una estrella del rock. Lo es con todas las consecuencias psicodélicas que conlleva serlo. La venta de sus discos se ha disparado después de fingir su muerte por tercera vez en un año. En una de esas, roba un cuadro a su padrastro, Lenny Cole, un mafioso en el negocio de la construcción. Por desgracia para el señor Cole el cuadro era prestado. Pertenece a Uri Omovich, multimillonario ruso dispuesto a adueñarse del suelo londinense y de los ladrillos que se apilen encima.

Gracias a RocknRolla los arcos del nuevo Wembley se grabaron por primera vez en 35 mm. Uno de los palcos sirvió de lugar de reunión del magnate ruso. No parece casual, ni mucho menos, la semejanza con el actual propietario del Chelsea, Roman Abramovich. Guy Ritchie es seguidor del equipo ‘blue’.

El estreno de ‘RocknRolla’ fue el reencuentro del director con su cine eléctrico, preciso y en ocasiones disparatado. Para entonces, el balón ya había rodado en otro par de buenas obras: ‘Snatch: cerdos y diamantes’ y ‘Lock & Stock and The Two Smoking Barrels’.

1998. LOCK & STOCK

En su primer largometraje Guy Ritchie no quiso dejar el fútbol fuera de escena. “Te estiras menos que el portero del Liverpool”, se escucha a las primeras de cambio durante una negociación, en referencia al meta David James.

Otro personaje, Rory Breaker, es un tipo que cultiva y vende marihuana. Un colgado con afros que viste de traje. Su enfermiza afición le lleva a prender fuego al ingenuo que decide cambiar de canal el televisor del bar, interrumpiendo su cita con el Blackburn Rovers.

SNATCH Y VUELTA A LOS ANUNCIOS

El triángulo cinematográfico amoroso lo completa ‘Snatch’, su mejor película. A pesar de que no se habla de fútbol durante sus 104 minutos, en el reparto aparece Vinnie Jones. El galés ya había colgado las botas y su carrera como actor amanecía.

“Me van a meter en el cine, me van a convertir en una estrella. Haremos una película sobre un hombre que está triste y solo, y lo único que tendré que hacer es actuar con naturalidad”, reza una canción de los Beatles que a Vinnie Jones le gusta recordar. El mediocentro líder del Crazy Gang recorrió ese camino de la mano de la mano de Guy Ritchie.

Se presentó en la gran pantalla con ‘Lock & Stock’, pero su consagración llegaría en ‘Snatch’. Se disfraza de Bullet-Tooth Tony, un matón a sueldo “capaz de encontrar a Moisés con sus tablas si le pagan”. Recibió seis disparos y no murió. Casi como en la realidad.

En abril de 2008 el director volvió a sus orígenes: la publicidad. Take It To The Next Level fue el nombre de la campaña publicitaria que filmó para Nike. Un anuncio para el recuerdo que enseña el progreso de un futbolista en primera persona. Desde las categorías inferiores hasta la élite, en la que esperan cracks de la talla de Zlatan Ibrahimovich, Wayne Rooney, Van Nistelrooy o Cristiano Ronaldo.

Un nuevo anuncio junto al inglés David Beckham e infinidad de detalles constatan la enajenación de Ritchie con rectángulo verde en sus películas. Un ‘hooligan’ convertido en RocknRolla, cuya salida temprana del colegio por temas de drogas precedió al ajetreado matrimonio con Madonna.

¿Qué es un RocknRolla?

“No tiene nada que ver con baterías, drogas ni viajes al hospital. No, no. Es mucho más que eso amigo mío. A todos nos gusta la buena vida. A unos el dinero, a otros las drogas, a otros el sexo, el glamour o la fama. Pero un RocknRolla es diferente ¿Por qué? Porque un auténtico Rocknrolla quiere el pack completo”

 

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Periodista y Community Manager. Cofundador de Football Citizens. Ahora me encargo de la dirección, diseño web y edición. Jugando el balón con criterio.

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