Estadio Centenario de Montevideo

El fútbol, como deporte y espectáculo, tiene una doble tendencia innata: crear competencia y unificar masas. Lo sabía la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) cuando decidió crear una competición con el objetivo de reunir el mayor número de naciones. Después de los Juegos Olímpicos, la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA es sin duda el mayor evento deportivo de los tiempos modernos.

Fue bajo la presidencia del francés Jules Rimet cuando la idea de unificar al mundo mediante un balón y dos porterías se materializó. Uruguay, doble campeón olímpico del momento, fue el elegido para acoger la primera edición en 1930.

No hace falta mencionar la fama y éxito del campeonato, con el paso de los años se ha convertido en el mayor escaparate para los profesionales del balompié. Los preparativos y expectación que la Copa del Mundo genera cada cuatro años son espectaculares, excéntricos y hasta innecesarios en ocasiones.

LA COPA Y SUS INICIOS

En los inicios de la competición las condiciones para participar eran bastante más sencillas que las actuales, básicamente podían los que fueran capaces de costear el viaje. El crucero Conte Verde atravesó el Atlántico llevando a cuatro selecciones europeas (Rumanía, Francia, Yugoslavia y Bélgica) y participaron un total de 13 . La pasada clasificación para Brasil 2014 contó con 204 selecciones de las cuales solo 32 compiten en la justa. 

historia mundial futbolLa  Copa Jules Rimet, diseñada por el francés Abel Lafleur, medía 35 centímetros y pesaba casi cuatro kilos. Se trataba de una representación plateada de la diosa Victoria vestida en chapa dorada, recubierta sobre una fina capa de oro coronada por el detalle de una piedra preciosa: el lapislázuli. La última edición del elegante trofeo fue otorgada a Brasil,  tras ganar su tercer torneo en 1970. Para el mundial de Alemania 1974 se creó otro trofeo diseñado esta vez por el italiano Silvio Gazzaniga, ésta actual edición es un poco más alta (38 cm) y pesa cerca de tres kilos. Los nombres de los vencedores se graban en la base del trofeo, al igual que su antecesora.

La copa permanece en manos de la FIFA, el vigente campeón la conserva hasta la siguiente edición y se le ofrece una réplica de la original, no de oro, pero sí chapada en oro.

El periodo entre guerras marcó claramente las primeras ediciones del torneo, y tuvo que ser suspendido doce largos años (1938-1950). Sin duda la coyuntura de los países no era idónea para centrarse en una competición deportiva.

CARNAVAL DE RITMOS Y TROFEOS

Para hablar de la historia de los mundiales hay que hablar de ritmo y de samba. Brasil es pentacampeón de la Copa del Mundo, el país más ganador. Los brasileños tienen una manera diferente de entender el ritmo y eso se ve reflejado en la cancha, aparte de una tradición futbolera previa al propio fútbol, quizás. Se han coronado cinco veces y buscan el ‘hexa’ en su casa, de anfitriones. Cuando hay una pelota rodando, Brasil siempre será el rival a batir.

Los sudamericanos han gozado de varias generaciones de excelsos jugadores, desde Pelé o Garrincha, pasando por Sócrates y terminando en Romario o Ronaldo.  Su primer título fue en Suecia 1958, de la mano de un niño de 17 años llamado Edson Arantes do Nacimento – Pelé para los amigos-, continúo la racha en Chile 1962 ganando a Checoslovaquia en la final. Pero fue en México 70 – primer mundial a color- donde para muchos se vio la perfección en un terreno de juego, con un Pelé consagrado y un estilo de juego tan temido como admirado, Italia no tuvo opciones en la final ante un imponente Estadio Azteca.

Ya en tiempos modernos, la canarinha se volvió a posar en la cima del fútbol mundial en el Rose Bowl de Pasadena, el primer mundial de Estados Unidos en 1994, en el que el positivo de Maradona se llevó consigo a la selección de Basile. Se enfrentaban en la final la siempre dura Italia de Baggio contra Romario y Bebeto en estado de gracia. Siempre hace falta un toque de suerte para coronarte en este tipo de torneos, fue la que tuvo Brasil y la puntería que le falló a Roberto Baggio en aquel famoso penal.

Y si Pelé marcó época en el balompié brasileño y mundial, también lo hizo años después Ronaldo. Tras un turbulento mundial y una detestable final para los brasileños en 1998, el Gordito, resurgió de las cenizas anotando dos goles en la final contra Alemania en el inédito mundial de Corea y Japón en 2002.

LA COMPETITIVIDAD TRANSALPINA

De estilo opuesto al Brasil más alegre y tradicional, Italia con un estilo ordenado, defensivo y agresivo en ocasiones es el país con más Copas del Mundo después de Brasil (4). Los primeros dos campeonatos azzurri (1934, 1938) estuvieron claramente marcados por el fascismo, la mano de Mussolini y el inminente ambiente de guerra que se respiraba en Europa. “Italia debe ganar esta Copa del Mundo, es una orden”, imperaba el Duce Mussolini al entrenador de Italia en 1934.

Pero nunca se puede enterrar a Italia, casi medio siglo después de sus primeros éxitos reapareció en España 1982. Después de un inicio incierto, tan típico de Italia, con tres empates y dudas en su juego llegaron para las pruebas de fuego contra Argentina, Brasil y Alemania en la final. Gracias a un orden inalterable en la defensa y a los goles de Paolo Rossi ‘La Nazionale’ salía campeona por tercera vez.

historia mundial futbol
Secuencia del cabezazo de Zidane a Materazzi / EFE

El fútbol italiano se ha caracterizado por el catenaccio como estilo de juego, poca alegría al ataque y una férrea defensa. Pero aparte de una disciplina táctica intocable, los italianos han sido capaces de brindar grandes jugadores. Desde la elegancia de Maldini, la tenacidad de Nesta a la omnipresencia de Gattuso, la claridad de Pirlo o la capacidad goleadora de Baggio. Gracias a la constante competitividad transalpina, se plantaron en la final ante la Francia de Zidane en el último partido de su carrera. Marco Materazzi sacó de quicio al genio francés y se produjo el famoso cabezazo. Minutos después Italia se coronaba por cuarta vez en penales.

DISCIPLINA GERMANA

“El fútbol es un deporte que juegan once contra once y siempre ganan los alemanes”, afirmaba el delantero inglés Gary Lineker.  Alemania se ha coronado campeona del mundo en tres ocasiones, con la disciplina y seriedad que toda acción germana supone.

El primero fue en 1954 contra la poderosa Hungría de Puskas. 20 años después iba a empezar a forjarse lo que hoy es todo un clásico del fútbol europeo. La final de 1974 reunió a alemanes y holandeses, la potencia futbolística emergente del momento comandados por Johan Cruyff contra Franz Beckenbauer y compañía, el Kaiser se vistió de héroe y con los goles de Breitner y Muller Alemania salía campeona por segunda vez.

Un año después de la caída del muro de Berlín, en 1990, los focos del fútbol estaban puestos en el flamante Diego Armando Maradona. No se contaba mucho con la selección teutona, que ordenada y en silencio se presentó en la final contra Argentina, que defendía título. Con polémica incluida y de penal, Alemania se llevaba la final del mundial italiano y  subía un peldaño entre las campeonas del mundo. 

Los germanos empatarían a los italianos con cuatro Copas del Mundo en sus vitrinas en el pasado Mundial de Brasil 2014. Si Uruguay con el Maracanazo marcó por décadas el sentimiento futbolero en Brasil, la goliza que el equipo de Joachim Low le propinó a los cariocas en su casa fue histórica. Los alemanes golearon a los locales por 7 a 1. En la final contra la Argentina de Messi, tuvieron más suerte los vestidos de blanco. Mario Gotze marcaría el gol del tetracampeaonato.

CAMPEONES RIOPLATENSES

La primera selección en ganar una Copa del Mundo fue Uruguay, en ésta primera edición los celestes partían como favoritos al ser bicampeones olímpicos. El Centenario de Montevideo fue testigo de cómo la selección uruguaya se consagraba ante el máximo rival, la vecina Argentina.

gol de schiaffino en el maracanazo brasil uruguay 19 llanto del júbilo
El gol del Maracanazo

La consagración uruguaya en el fútbol mundial iba a llegar en Brasil 1950, en uno de los partidos más recordados en la historia de este deporte. La anfitriona y siempre favorita selección canarinha recibía a los charrúas en el mismísimo Maracaná con sus 203,849 personas. “Estos son los campeones del mundo”, titulaba el diario brasileño O’Mondo el día de la final. Incluso el presidente Jules Rimet llevaba un discurso de felicitación para los locales. Todos los veían campeones excepto los uruguayos, que remontaron un 1-0 para ganar 2-1 y conseguir una hazaña irrepetible. Nunca sufrió tanto el pueblo brasileño como aquella tarde de 1950.

El río de la Plata conecta a dos naciones con una cultura y pasión futbolística enormes. Argentina es el otro protagonista de las Copas del Mundo. Su primer título iba a llegar en 1978, época marcada por la dictadura militar que vivía el país, que aún así albergó la competición.  Dirigidos por Cesar Luis Menotti, se cruzaba en la final la Naranja Mecánica y gracias a los goles de Mario Alberto Kempes, los argentinos iban a conseguir su primer Mundial.

El segundo mundial albiceleste iba a llegar de la mano de Diego Armando Maradona. Fue en México 1986, mundial que dejó detalles como la ‘mano de Dios’ contra los ingleses o el terrible ‘slalom’ desde antes de media cancha que iba a acabar en uno de los mejores goles de la historia.

GENERACIONES DORADAS Y ÚLTIMOS PRIVILEGIADOS

Son tres las selecciones que han proclamado campeonas  en una ocasión. Tres países que por historia y afición son totalmente merecedoras del título. Inglaterra, el país que vio nacer el fútbol, se coronó en el último mundial  en blanco y negro en el histórico Wembley contra Alemania en 1966. 

Zinedine Zidane es otro jugador que ha marcado la historia reciente del fútbol. Su clase, elegancia y su facilidad para hacer sencillo el juego llevaron a Francia a coronarse contra Brasil en aquella final de Saint Denis en 1998. Los galos  contaban con una generación de futbolistas realmente notable, jugadores de la talla de Desailly, Deschamps o Djorkaeff formaban un fuerte grupo que pasó a la historia.

La última campeona del mundo es España, sumergida en una racha de éxitos deportivos frutos del trabajo y de un grupo de excelentes jugadores que difícilmente se podrá repetir. Fue en 2010, el primer mundial en el continente africano, bajo la batuta de Vicente del Bosque. Andrés Iniesta paró a toda España y el mundo cruzando un derechazo batiendo al portero holandés en la prórroga. De ese modo, los españoles encadenaban su segundo gran torneo tras la Eurocopa del 2008, competición que volverían a ganar en 2012 consiguiendo algo inédito en el fútbol moderno. Conseguir Euro-Mundial-Euro de manera consecutiva. 

Iniesta golpea el balón para anotar el tanto que proclamaría a España campeona del Mundo en Sudáfrica. EFE

Comparte
Periodista, Co-fundador y co-director de Football Citizens con un grupo de amigos que comparten la pasión por el balón.

DEJA UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here