futbologia(MÉXICO, D.F)

El Salón Sol de la Colonia Condesa recibió el pasado miércoles 13 de febrero a los escritores Juan Villoro y Antonio Rosique para charlar sobre fútbol y literatura. Ocasión perfecta para que el periodista de Televisión Azteca presentara su libro El día de mi vida II, el cual recoge las historias de ocho medallistas olímpicos mexicanos. El evento fue organizado por la librería Futbología, especializada en libros sobre balompié que a su vez inauguraba oficialmente su nueva sucursal. Estuvo moderado por el periodista Enrique Baes y por el director de la librería, Humberto Meléndez.

Las mesas y los sillones del local se iban llenando mientras llegaba la hora del evento. La presencia de los medios era notoria, así como la de  aficionados y curiosos que miraban el partido de la Copa Libertadores que enfrentaba a Boca Juniors y al Toluca. Cerca, en un sillón, Juan Villoro charla tranquilamente con el ex árbitro profesional Eduardo Brizio y con los organizadores del evento. La expectación de la plática crece con el ritmo de la música en una ciudad en la que no rige precisamente la puntualidad.

El autor de Dios es redondo comenzó hablando del sorpresivo triunfo del Toluca en la Bombonera de Buenos Aires instantes atrás y continuó afirmando que “el fútbol dice mucho de nuestro tiempo y de lo que somos, ya sea bueno o malo”. El capitalino se mostró agradecido y alegre por la invitación de Futbología y prosiguió reflexionando sobre la lectura y el balompié. “El número de lectores en México es muy reducido, somos pocos los que ejercemos este sano vicio. El que lee tiene dos planos paralelos de su existencia”, comenta el también compositor de canciones. “A veces tratamos de juntar las dos realidades que nos gustan, el fútbol y los libros, y te llegan autores como Roberto Fontanarrosa que trasladan esas pasiones perfectamente”, señaló el escritor de Los once de la tribu.

Villoro analizó la actualidad del fútbol mexicano criticando a los “empresarios sin escrúpulos que tienen varios equipos contra lo que sugiere la FIFA”. Y continuó: “No hay un respeto por el grupo que rodea a los equipos, hace falta una identificación entre los equipos y sus aficionados”. Pero no todo es malo en el balompié azteca, las nuevas generaciones han demostrado que sí es posible conseguir triunfos importantes como la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres o el Mundial sub-17. “Ha habido un cambio de mentalidad importante, teníamos una actitud psicológica que nos asustábamos de nuestra propia fuerza. Ya estamos entendiendo la responsabilidad que implica ganar, porque tenemos capacidades para ello”, concluyó.

Respecto a su última publicación, Ida y vuelta, en co-autoría con Martín Caparrós – periodista y escritor – la describe como “la visión de un nómada y de un sedentario sobre el mundial de Sudáfrica”. Siendo Caparrós el nómada que viaja por todo el mundo realizando reportajes y Villoro el que come partidos desde el sofá de su casa.

“El futbol es un motivo de reunión afectiva, tenemos amigos escogidos para compartir la cerveza y los partidos se agrandan en presencia de ellos. Es una conducta, una forma de pensamiento”, señaló enérgico el mexicano insistiendo en la importancia de las identidades futbolísticas. “Querer cambiar de equipo de fútbol es querer cambiar de infancia”, afirmó. En la misma línea, recalcó que el balompié representa una “democracia deportiva” por las pocas limitaciones biológicas que presenta y la simplicidad de las reglas.

Concluido el coloquio de Juan Villoro, era turno de Antonio Rosique para presentar su nuevo material literario: El día de mi vida II. “Es bueno que haya tanta gente para celebrar la apertura de una librería, de una biblioteca. Algo que parece que se está extinguiendo” comenzó el comentarista de TV Azteca. La primera entrega (El día de mi vida I) consistió en los relatos de doce históricos medallistas mexicanos como Carlos Girón o Ernesto Canto. En esta segunda entrega son otras ocho heroicas historias en diversos Juegos Olímpicos, como Joel Sánchez o el paralímpico Saúl Mendoza. “Son héroes olímpicos de México que se atrevieron a soñar y a vivir como campeones. Tenía que rendirle tributo a mis héroes, a esos atletas que vi cuando tenía 5 años.  Era una necesidad de contar esas historias”, afirma Rosique.

A manera de relato sentimentalista, leyendo y con el énfasis característico de su voz, el periodista recordó sus experiencias en Inglaterra. Experiencias e historias que desembocaron en La isla del fútbol y Secretos de la mejor liga del mundo y recuerda que si no escribía La isla del fútbol, «tenía miedo» de olvidarse del «mejor año» de su vida.

A través de sus viajes y estudios, el periodista se sumergió en las rutinas, ideas y geografía de los británicos usando los “mapas del fútbol” y pudo concluir que “la gente es la que mantiene viva las raíces del juego”. Confiesa que escribir un libro es un esfuerzo titánico pero la gente que se dedica a contar historias constituye tan solo un eslabón más para la transmisión duradera de experiencias. Y sobre las nuevas generaciones de escritores y periodistas sentenció que “necesitan que la historia los coma por dentro para poder plasmarlas en la pantalla”.

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Periodista, Co-fundador y co-director de Football Citizens con un grupo de amigos que comparten la pasión por el balón.

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