matthew le tissier
Fotografía de vagueonthehow en Flickr – (CC BY 2.0)

Así coreaba The Dell, mítico estadio del Southampton FC, al espigado, a veces rellenito, pero siempre espectacular Matthew Le Tissier.

“He is God, Matt Le God”

Matthew Le Tissier (Guernsey, 1968) es un genio olvidado, un eterno mago que no llegó a ser reconocido fuera de las islas británicas. Culpa de esto la tiene, con total seguridad, su inusual romanticismo, ese que se le otorga tras haber pasado 17 temporadas en el mismo club: el Southampton FC. Los Saints era un equipo que siempre luchó por objetivos bajos, casi siempre luchando por evitar el descenso. Casualmente, el equipo del sur de Inglaterra perdió la categoría por primera vez en 27 años tan sólo tres temporadas después de su marcha. De él dijo Ferguson una vez que “podía ganar un partido cuando le diera la gana”.

Autor de goles imposibles (premio al Gol de la temporada 94/95), el tímido y sincero centrocampista fue la sensación durante el primer lustro de los 90. “Cuando me llamaban Dios, no sabía qué decir, sobre todo si me cruzaba con un cura… Yo no era Dios, claro. Imagínate que Dios siguiera mi dieta de cerveza y hamburguesas”. Tenía fama de vago, algo que él mismo reconoció:  “Nunca me gustó correr, ni en la vida, ni en el campo».

Parecía que se movía arrastrando los pies, pero como dijo Xavi Hernández, declarado admirador suyo: «Su talento era simplemente fuera de lo normal. Podía driblar tranquilamente a siete u ocho jugadores sin correr. Él simplemente caminaba. Para mi era sensacional”.

También fue un especialista en goles desde los once metros. En toda su carrera, Le God lanzó 50 penas máximas. Únicamente falló una. El portero que logró dicha hazaña, Mark Crossley (Nottingham Forest), declaró que «el penalti que le paré a Matt Le Tissier es la parada más importante de mi carrera».

MATTHEW LE TISSIER EN LA SELECCIÓN INGLESA 

Extrañamente, Le God fue convocado únicamente 8 veces con la selección nacional, sin anotar ningún gol. Debutó en su mejor momento, durante la temporada 94/95, en la cual anotó 30 goles en 49 partidos con su club. Unos dicen que la culpa la tuvo su amor a los colores, que le impedían demostrar su talento a otros niveles. Otros que su fama de vago, o su dudoso estado físico pese al cual maravillaba a The Dell. Fuese por lo que fuese, siempre quedará la duda de qué habría sido de los Pross de haber tenido a Matt en el 11. 

Él mismo opinó sobre su falta de continuidad en el combinado nacional: “Mi reputación de perezoso no me hizo ningún favor con Inglaterra. Cuando estaba en el mejor momento de mi carrera, los seleccionadores no fueron lo suficientemente valientes como para encontrarme un acomodo en el once inglés».

Tras rechazar a lo largo de su carrera ofertas de los grandes más grandes de su país, como Manchester United, Liverpool, Nottingham Forest, Chelsea o Tottenham, o incluso del extranjero (Atlético de Madrid y Juventus, entre otros, llamaron a sus puertas), el 7 de Guernsey se acabó retirando en el club de sus amores. Tras marcar su último gol en mayo de 2001 (gol que, curiosamente, también fue el último en marcarse en una competición en The Dell, antes de que el Southampton se trasladase al St. Mary’s Stadium), Matthew Le Tissier afrontó la que sería su última temporada en medio de múltiples lesiones.

Fue un 13 de mayo de 2002 el día en que la ciudad de Southampton y los amantes del fútbol lloraron. Matt se retiró en un partido homenaje que jugó el Southampton ante un combinado inglés, ante 32.000 aficionados, y con grandes amigos sobre el campo, como Alan Shearrer, Paul Gascoigne o Tim Flowers, entre otros. 

Como dijo George Graham: “Tiene aspecto de gordinflón, pero le ves tocar la pelota y piensas… demonios, quién fuera un gordinflón”.

Actualmente comenta en Sky Sports en el Reino Unido, tomándose con calma su vuelta al fútbol. Pero seguro que cada vez que entra en Southampton, a Matt se le escapa una sonrisa al ver esos letreros que rezan una bienvenida que pocos merecen:  ‘Bienvenido a Southampton, estás entrando en el país de Dios‘.

 

1 Comentario

  1. Un poeta del fútbol. Posiblemente la mejor representación del héroe romántico de este deporte. Difícil que se repita una historia como la suya debido a la mercantilización y conversión del fútbol en un deporte diferente al de hace unos años. Pocas veces se respetan los colores. Mandan el dinero y los títulos. A Le Tissier le movían otro tipo de cosas. Para muestra, uno de sus pensamientos: «“No estamos aquí por mucho tiempo, sino que estamos sólo para pasar un buen rato». @lapichicera

  2. Estuve un año interno en un colegio de Inglaterra (años noventa) y aún recuerdo el póster que tenía suyo colgado en la pared. Qué bueno era.

    Un abrazo,

    @WhiteThesseion

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