Solo el destino pudo colocar a Muribu Reagan en el camino de Pablo de la Chica y su equipo. El nobel director de cine quedó prendado por este chico de cinco años y su desparpajo sobre el terreno de juego del vertedero de Kampala, capital de Uganda. Tanto como para cambiar la idea inicial del documental que estaba grabando. El resultado es The Other Kids, una coproducción de Salon Indien Films, La Mirada Oblicua y Al Jazeera Documentary Channel.

Sin padre, desaparecido, y abandonado a los cuatro años por su madre, más tarde arrepentida, el futuro del pequeño delantero depende de una beca deportiva. Gracias a ella los niños ugandeses pueden acudir a la escuela. En su equipo, el Pro Way Academy, tiene una oportunidad para acceder al sistema educativo y emular a su ídolo, el ‘niño’ Torres, anotando un gol con su selección en una final de la Copa África.

Jugadores como el propio Fernando Torres, Sergio Ramos, Juan Mata o Yayá Touré aportan su visión de este fenómeno. La cinta se presentó al público en la Cineteca de Madrid la semana pasada. Una oportunidad para entrevistar a su director y conocer con mayor detalle cómo se vive el fútbol en el país africano y qué supone grabarlo.

Pablo de la Chica
Pablo de la Chica

¿De dónde nace la idea de grabar The Other Kids?

La idea nace de una nota de prensa en 2007. Fue una invitación que hicieron Unicef y el FC Barcelona a un pequeño combinado de jugadores ugandeses. A través de una ONG jugarían contra las categorías inferiores del Barcelona. También les invitaron a ver un partido de Copa del Rey contra el Real Zaragoza. Además ganó el Zaragoza en el Camp Nou a los Ronaldinho and Company 0-1.

La nota de prensa tenía un pequeño epígrafe que hablaba sobre uno de los niños que venía de norte de Uganda, de Gulu. En ese momento trabajaba mucho en cooperativismo. O viajando o colaborando desde aquí. Me llamó la atención. Ese lado del mundo me toca mucho por ser una zona de niños soldados, muy violenta. Me sorprendió que un chaval de la zona más conflictiva de la ciudad, sitiada por los rebeldes, pudiese salir y pasar al Camp Nou. Me imaginaba un chaval criado entre balas. Pisar el Camp Nou para conocer a Ronaldinho y a Xavi… es un shock. Es como si a mí me dicen que mañana voy a comer con Scorsese.

El documental se remonta y hace un recorrido por la guerra civil de Uganda y por cómo fue el país. ¿Existía esa intención inicialmente?

Sabía lo que quería y, sobre todo, lo que no quería contar. Quería contar cómo el fútbol es un modelo de desarrollo en muchos países africanos en momentos de tensión y conflicto. Porque el fútbol es una medicina para los chavales. Tenemos un corto anterior con Juan Mata y un niño soldado en el que ya hablamos del artículo 31 de los Derechos del Niño. Sabemos cómo un niño necesita jugar.

En la búsqueda de Papira (jugador de la nota de prensa que había sobrevivido a la guerra años atrás), apareció Reagan. El primer corte del documental era sobre Papira, 100% Papira. Hasta que apareció Reagan. Aun así, nos dimos cuenta que para poder situar al espectador a nivel socio político e histórico, tenías que tocar mucho áfrica. Evitamos hacerlo en exceso porque el documental se nos iba casi a macabro; a violencia; a muchas cosas que no queríamos contar.

¿Cómo apareció Reagan?

Hicimos una parada técnica para subir al norte. Nos hablaron de un equipo brutal, sobre un chaval al que le gustaba Torres y me colocaron más o menos la zona. Me quedé en un hotel pequeñito que se llama Delta Hotel y fuimos a verlos al vertedero. Estuve viendo un rato partidos hasta que aparecieron los niños más pequeños y vi a Reagan. Despunta por encima de todos con una diferencia abismal. Es muy descarado jugando. Una mezcla entre Romario, Ronaldinho, siempre intentando hacer dribbling. Vi que llevaba una camiseta de Torres y me descolocó. No me lo podía creer. Se pararon a beber agua. Me acerqué y habló conmigo porque, imagínate, un blanco en mitad de un vertedero tóxico, pues … ¿qué cojones haces aquí?

the-other-kids_foto1Al haber trabajado en África, ya sé que lo mejor para tener relación con la gente es llevarse una camiseta de un club de fútbol. Yo llevaba una de la selección española. Me dijo: “A mí me gusta Torres”. Pensé: “¿Cómo un chaval de tu estatura, de tu edad, aquí, en este lado del mundo, sabe algo de Torres?”. Fue ese enganche emocional. Hablarme del gol de Torres en la final de la Eurocopa y decir que es su ídolo porque él es un niño…

Era todo mágico, bélico, porque estaba el estadio de Uganda justo enfrente. El humo tóxico que tiene el vertedero es brutal. Entre la neblina de la mierda y con el fondo del estadio nacional, donde juega Uganda, que te diga el chaval “yo quiero estar ahí y colar un gol como Torres”… te desmonta, te gana…

Y te quiero grabar.

Claro. Tuve que llamar que llamar a mi equipo, que estaba para viajar ya hacia el norte, decir lo que había pasado y remontar la escaleta. Realmente yo creo que estaba buscando a Papira y fue Reagan el que me encontró a mí. Casualidad de la vida, fue después Papira quien conoció a Anthony, el entrenador, y les ayudó. Todo se encauzó.

Hablando del brillo de Reagan, ¿es cómo en el documental? Con cinco años sabe que tiene que jugar al fútbol porque es la manera de estudiar y de sacar a su familia adelante.

Él es consciente de muchas cosas. He hablado muchas cosas que las tengo grabadas pero no las quiero sacar. El problema de las mafias que se llevan niños, de los avisos, de los silbidos que había entre ellos cuando estaban en el vertedero, del miedo, de hace cuánto tiempo no comía. Estás hablando con un chaval que tiene cinco años y parece que tiene 17. Están curados de espanto, son guerreros, luchadores y, sobre todo, tiene una energía… que te sonríen estando en la mierda y te dicen: “Estoy bien, vamos a jugar al fútbol”. Reagan y todos los chavales. Eso desmonta al hombre blanco. Reagan representa miles de niños que he visto en África.

Hablabas de la nube tóxica, de las cosas que no se pueden mostrar, de verteros y mafias. ¿Crees que habéis sido capaces de captar todo el ambiente, o es imposible con una cámara?

De las cosas que todo el equipo conoce que hemos grabado, lo más difícil ha sido captar el olor. El olor tóxico de plástico quemado. Es muy jodido. Nosotros nos tapábamos todo el rato con mascarillas, nos ahogábamos, y los chavales jugaban al fútbol. Creo que el cine todavía no ha trabajado el tema de los olores.

Respecto a las mafias y temas más oscuros no he querido tocarlo. Estaríamos buscando un punto muy oscuro dentro de la oscuridad que de por sí muestran ellos. Hicimos varias pruebas en el montaje, pero nos dimos cuenta que si pones eso no iba a haber esperanza. Y sí la hay.

Hemos intentado separar el material que no iba encauzado a lo que quería contar. Quería contar que, dentro de la mierda que hay en África, hay luz de esperanza y es el fútbol, el otro fútbol que nadie conoce, o no queremos conocer, el que puede salvar vidas.

¿Qué papel juega el futbol allí?

El fútbol juega el papel de un medicamento. No solo lo he visto en Uganda, sino en otros muchos países. En el momento que plantas un balón o unas camisetas usadas en forma de pelota, sabes a que estás jugando. Es un keep calm para los chavales. Se olvidan de que la noche anterior han podido matar a sus padres o que llevan todo el día sin comer. Jugar es lo que realmente ancla a un niño a seguir siéndolo. Ahí tienes el fútbol como medicina.

Por otro lado tienes el fútbol como un modelo de desarrollo. El fútbol es algo exponencial porque es el deporte rey a nivel mundial, y en África se vive de una manera muy especial por haber sido históricamente la colonia de Europa. El fútbol se utiliza como oportunidad para llegar a la escuela. Esa medicina te da la opción de estudiar en un colegio, salir de la pobreza absoluta y meterte en una escuela. Lo veo desde dos puntos: medicina y modelo de desarrollo.

¿Y no es peligroso como modelo de desarrollo?

Hemos puesto el ejemplo del fútbol como podíamos haber puesta la danza, pero de eso ya hay un documental que estuvo nominado al Oscar. Es el otro modelo. En Uganda tienes el deporte rey, el fútbol, el rugby y la danza como medios de desarrollo para poder conseguir una beca y estudiar en un colegio o en la universidad. La gente se aferra a ello.

Es un modelo de desarrollo no debe ser ‘el modelo de desarrollo’. Un país no se puede fomentar solo en eso, debe de tener varios modelos. Es verdad que el fútbol tiene en África un efecto devastador. El ejemplo es Drogba en Costa de Marfil, cuando ganaron a Sudán en 2006 y pidió de rodillas que hubiera elecciones en su país. Y las hubo.

El fútbol sigue teniendo el poder mágico de parar guerras, y es un modelo, pero no es el ancla. Hace de vía escapatoria para hacer feliz a mucha gente. En ese sentido, no es el único modelo y espero que ellos no se lo tomen así. Creo que tienen consciencia de ello.

Después de toda la experiencia, ¿cómo se queda el cuerpo? Editas, lo ves y estás en otro contexto radicalmente diferente.

Todos los que estuvimos rodando en el proyecto somos otras personas. Había viajado mucho a África, incluso a sitios más crudos que Uganda. Pero es verdad que vuelves también con la cosa de sentirte extremadamente afortunado de y privilegiado de vivir en España. Llegar a tu ducha y que salga agua caliente, o simplemente tener agua corriente. Tener comida todos los días. Te hace sentir extremadamente privilegiado y a la vez desgraciado, porque ves que la gente que tiene menos es más feliz en la pobreza. Ves que con menos cosas no se preocupa de haberse comprado unos pantalones o cualquier otra pijjada.

the other kids
Rodaje de The other kids

Todo el equipo ha vuelto más concienciado de que hay una realidad que la gente no conoce. Debemos disfrutar mucho más el momento. Eso decía allí nuestro asistente de producción. Nos decía: “Mzungus, que significa blanco, tenéis mucho estrés. El estrés es malo”. Y es verdad. Vivimos en un mundo en el que no nos hemos parado a ver lo afortunados que somos.

A nivel personal, he vuelto más enamorado de lo que es el fútbol base. Esa esencia de cuando jugaba de pequeño con los balones Mikasa, cuando jugaba con Negredo o con Mata en la AFE. Me lo pasaba mucho mejor, cuando tenía que levantarme un sábado por la mañana con frío.

Lo más importante de la semana.

Sí, y lo disfrutabas. Te das cuenta de que eso es el fútbol. Esa pasión, ese ir a pasarlo bien. Ese pachangueo que todavía se puede ver en los campos de futbol 7 de gente aficionada. El fútbol de ahora, de primera, marketing, dinero… Es otra cosa. Es como petróleo.

Con Reagan, ¿seguís todavía en contacto?

Akena, el capitán del equipo ha estado una año en la Aspire Academy, en Catar, y ha vuelto otra vez Uganda. Tiene móvil y Whatsapp y se van a un ciber y me mandan fotos y audios… Reagan estaba flipando porque le mande su poster y una foto del estreno con él saliendo en pantalla… Entonces están diciendo “¡Guau!”. Aunque no lo entienden mucho porque ellos nunca han ido al cine, no saben lo que es. Les está gustando el feedback pero no son conscientes.

Siendo los chicos tan jóvenes, ¿da para una segunda parte o es un proyecto cerrado?

Creo que es momento de apoyarles y de que el documental se vea, de que si hay alguien que los quiera ayudar, que lo haga de manera altruista. Buscar el beneficio de ellos, para que puedan estudiar y llegar a la universidad. Es un poco la meta que me ha puesto yo. No sé si a la universidad, pero por lo menos la secundaria y que evolucionen todos gracias al documental.

Ficha técnica

Año de producción:2016
Duración: 85 minutos
País: España
Idioma original: Inglés, Ugandés, Español
Director: Pablo de la Chica
Guión: Pablo de la Chica
Dirección de fotografía: Rafael Reparaz
Montaje: Juan Manuel Gamazo
Sonido: Alfonso Sanz
Músic: Luis Herrero “The Youth”
Animación: Mario Serrano, Jorge San Martin y Xanti Velez
Productores: Pablo de la Chica, Álvaro Begines, Paola Sainz de Baranda, Zaidoun al-Badri.
Empresas productoras: Salon Indien Films, La Mirada Oblicua, Al Jazeera Documentary Channel
Participación TV: Al Jazeera Documentary Channel, RTVA Canal Sur
Colaboraciones: Fernando Torres, Sergio Ramos, Juan Mata, Yaya Touré y Vicente del Bosque

Premios

MOVISTAR+ Premio al Mejor Documental Español 2016 * (Documenta Madrid, España)
JAPAN PRIZE Best Work Youth Category 2016 * (Japan Prize, Japón)
Premio del Publico DOCSMX Doctubre * (DocsMX, antiguo DOCSDF, México)
Premio del Publico HumanDoc * (HumanDoc Festival, Polonia)
Special Mention in Directing * (Gold panda Awards 2016, China)

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Periodista y Community Manager. Cofundador de Football Citizens. Ahora me encargo de la dirección, diseño web y edición. Jugando el balón con criterio.

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