tragedia hillsborough

Jon-Paul Gilhooley, Philip Hammond, Thomas Anthony Howard, Paul Brian Murray, Lee Nicol, Adam Edward Spearritt, Peter Andrew Harrison, Victoria Jane Hicks, Philip John Steele, Kevin Tyrrell, Kevin Daniel Williams, Kester Roger Marcus Ball, Nicholas Michael Hewitt, Martin Kevin Traynor, Simon Bell, Carl Darren Hewitt, Keith McGrath, Stephen Francis O’Neill, Steven Joseph Robinson, Henry Charles Rogers, Stuart Paul William Thompson, Graham John Wright, James Gary Aspinall, Carl Brown, Paul Clark, Christopher Barry Devonside, Gary Philip Jones, Carl David Lewis, John McBrien, Jonathon Owens, Colin Mark Ashcroft, Paul William Carlile, Gary Christopher Church, James Philip Delaney, Sarah Louise Hicks, David William Mather, Colin Wafer, Ian David Whelan, Stephen Paul Copoc, Ian Thomas Glover, Gordon Rodney Horn, Paul David Brady, Thomas Steven Fox, Marian Hazel McCabe, Joseph Daniel McCarthy, Peter McDonnell, Carl William Rimmer, Peter Francis Tootle, David John Benson, David William Birtle, Tony Bland, Gary Collins, Tracey Elizabeth Cox, William Roy Pemberton, Colin Andrew Hugh William Sefton, David Leonard Thomas, Peter Andrew Burkett, Derrick George Godwin, Graham John Roberts, David Steven Brown, Richard Jones, Barry Sidney Bennett, Andrew Mark Brookes, Paul Anthony Hewitson, Paula Ann Smith, Christopher James Traynor, Barry Glover, Gary Harrison, Christine Anne Jones, Nicholas Peter Joynes, Francis Joseph McAllister, Alan McGlone, Joseph Clark, Christopher Edwards, James Robert Hennessy, Alan Johnston, Anthony Peter Kelly, Martin Kenneth Wild, Peter Reuben Thompson, Stephen Francis Harrison, Eric Hankin, Vincent Michael Fitzsimmons, Roy Harry Hamilton, Patrick John Thompson, Michael David Kelly, Brian Christopher Mathews, David George Rimmer, Inger Shahl, David Hawley, Thomas Howard, Arthur Horrocks, Eric George Hughes, Henry Thomas Burke, Raymond Thomas Chapman, John Alfred Anderson, Gerard Bernard Patrick Baron. 

Todos acudieron al estadio de Hillsborough, al norte de la ciudad de Sheffield, un 15 de abril de 1989. Para esas 96 personas la vida terminó allí. Se jugaba la semifinal de la FA Cup entre el Liverpool y el Nottingham Forest. Una reedición de la temporada anterior, que enfrentó a los mismos equipos en el mismo estadio y en la misma ronda de la misma competición.

Los 80 fueron una época terrible para el fútbol inglés. El hooliganismo estaba en su momento álgido, y su peor momento llegó el 29 de mayo de 1985. Se iba a disputar en el estadio de Heysel (Bruselas) la final de la Copa de Europa entre la Juventus de Turín y el Liverpool. Durante los instantes previos al partido, la violencia de los hooligans ingleses provocó una tragedia que contamos en un capítulo a parte. Sólo cinco años después, de vuelta en Inglaterra, otro fatal episodio superaría en horror aquel terrible pasaje ocurrido en Bélgica.

LOS PROLEGÓMENOS

15 de abril de 1989. Miles de personas se agolpaban a las puertas de la Leppings Lane End, la grada oeste del Estadio de Hillsborough que había sido asignada a los seguidores del Liverpool. La capacidad de esa grada era muy inferior a la cantidad de seguidores reds, lo que hizo que muchos viajaran sin entrada. Esto, sumado al tráfico que causó el retraso de los asistentes al partido, descontroló la situación. Las autoridades no daban abasto controlando a las masas y David Duckenfield, el jefe de policía del partido, tomó una fatídica decisión. Había que abrir tres zonas de acceso para así aliviar la presión. Eran las 14:47. Faltaban muy pocos minutos para el comienzo del partido, con lo que la muchedumbre corrió para poder ver el choque desde el primer segundo.

La presión y el agobio de la entrada se aliviaron, pero se instalaron directamente en la grada. Una ratonera separada internamente y del campo con vallas metálicas. El aforo se superó con creces ya que, al haberse abierto los accesos sin control alguno, los aficionados sin entrada también consiguieron entrar. Entonces la avalancha comenzó a producirse pero la policía, que había visto tantas veces situaciones de mal comportamiento, alboroto e invasiones de campo a lo largo de esos años, decidió mantener cerrados los accesos al terreno de juego. Pensaron que se trataba de otro acto de hooliganismo. Solo unos minutos después la situación se hizo tan insostenible que decidieron abrir las puertas que daban paso directamente al campo para que los aficionados pudiesen librarse del infierno.

LA TRAGEDIA SE CONSUMÓ

Eran las 15:06, y el Superintendente de Policía Roger Greenwood saltó al terreno de juego para suspender el partido. Los heridos respiraban en el verde de Hillsborough, mientras que decenas de vidas se perdían en ese fondo del estadio. Las ambulancias no llegaban. La policía aún se negaba a admitir la tragedia, atribuyendo lo ocurrido a hechos de hooligans. Ese 15 de abril 94 personas murieron. Entre ellas se encontraba un niño de diez años, la menor de todas las víctimas: Jon-Paul Gilhooley, primo de Steven Gerrard. “Fue un momento muy duro. Yo tenía 8 años. Ver el dolor de su madre me ha convertido en el jugador que soy el día de hoy”, declaró el eterno capitán del Liverpool.

Cuatro días después Lee Nicole, un chaval de 14 años, murió por las lesiones provocadas en la avalancha. En marzo de 1993, casi 4 años después del fatídico día, Tony Bland era desconectado de la máquina que le mantenía con vida en el hospital, siendo la primera persona en morir legalmente en estas condiciones. Era la víctima mortal número 96 de la tragedia de Hillsborough.

Aquel día de primavera de 1989 fue un punto de inflexión. El fútbol inglés cambió para siempre. El gobierno de Thatcher eludió responsabilidades y culpó a la afición del Liverpool. Pero Lord Justice Taylor, Presidente del Tribunal Supremo de Inglaterra, elaboró un informe con el que estas afirmaciones quedaron retratadas. Taylor expuso que la causa principal del incidente fue el pésimo control por parte de las autoridades. A partir de esa declaración, las vallas en los estadios ingleses fueron retiradas, los controles de acceso mejorados y se obligó a disponer de asiento a todo aquel poseedor de una entrada. Las bases de la nueva liga inglesa, la Premier League, se sentaron con el llamado “Informe Taylor”.

JUSTICE FOR THE 96

tragedia hillsboroughDesde entonces el fútbol británico, en especial la ciudad de Liverpool, ha reclamado año tras año Justicia para los 96. Los familiares necesitaban conocer qué había pasado exactamente. Necesitaban leer los informes policiales para saber las causas del incidente. Así, el 12 de septiembre de 2012, se hicieron públicos los papeles del caso. El Hillsborough Independent Panel concluyó que los aficionados del Liverpool no fueron responsables del desastre en modo alguno, y que la causa principal fue, como ya había puesto de manifiesto Taylor, la “falta de control policial”. El panel concluyó que “hasta 41 de los 96 aficionados que murieron podrían haber sobrevivido si las reacciones de los servicios de emergencia y de coordinación hubieran sido mejores”.

Los resultados derivaron que 164 declaraciones de testigos habían sido alteradas. De esas declaraciones, 116 fueron modificados para eliminar o modificar los comentarios negativos acerca de Policía de South Yorkshire. El informe afirmó que el entonces diputado conservador de Sheffield Hallam, Irvine Patnick, pasó información inexacta y falsa de la policía a la prensa.

Aún hoy las investigaciones sobre las actuaciones policiales siguen su curso. Aún hoy se pide Justice for the 96.

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