final champions league 1995 ajax milanLa historia del fútbol europeo se ha ido forjando, desde mediados del siglo XX,  por grandes noches de fútbol. Partidos que al momento se reseñan con rigor periodístico y buenas dosis de literatura, sin embargo no se aprecian, en ese momento, como capítulos vivos de la historia de este deporte. La Copa de Europa ha encumbrado a grandes conjuntos que por sus éxitos y manera de jugar han marcado un camino a seguir, una brecha ganadora que todos los grandes del continente persiguen, olvidando voluntariamente que en el juego solo hay un ganador cada cierto tiempo.

A pesar de la incesante competitividad, son pocos los equipos que han reducido al máximo los factores de azar que implica el juego y han impuesto su estilo. Claros ejemplos son los dos equipos que nos atañen: el Ajax de Amsterdam y el AC Milan. Junto al Real Madrid, Inter de Milán, Nottingham Forest, Liverpool, Bénfica, Bayern Munich o Barcelona han logrado épocas gloriosas para sus aficiones. Sin embargo, el caprichoso guión de los terrenos de juego siempre guarda sorpresas y define cíclos, define momentos. Y aunque estos grandes clubes, salvo excepción, se han mantenido en la élite, también han experimentado épocas más desafortunadas o con menos éxito.

Una demostración de la volatilidad de los equipos del fútbol y de los mencionados ‘momentos’ es la final de la Liga de Campeones que disputaron el Ajax y el Milan el 24 de mayo de 1995 en el estadio Ernst Happel de Viena.

UN CLÁSICO EN EUROPA

El holandés Leo Beenhakker decidió cambiar la capital holandesa por la española y aterrizó en el banquillo del Real Madrid en 1991. Su asistente, un joven Louis Van Gaal, con su libreta y sus notas, ocuparía su cargo en el equipo de Amsterdam y tomaría el timón de una de las plantillas más prometedoras del continente. En 1992 conquistaron la Copa de la UEFA y comenzaba una sucesión de títulos como la Copa y Supercopa de Holanda en 1993, así como la Eredivisie en 1994 y en 1995, esta última de manera aplastante. La última gran camada de futbolistas del Ajax mezclaba juventud, talento y experiencia. Ostentaban el reinado de Holanda y planeaban el asalto al continente, que no tenía un claro gobernador.

La plantilla compuesta por Clarence Seedorf, Edgar Davids, los hermanos de Boer, Marc Overmars, Danny Blind, Michael Reiziger o Patrick Kluivert también estaba bien resguardada en el arco por un adolescente Edwin van der Sar. Todos comandados por la clase y experiencia de un veterano Frank Rijkaard, que evidentemente mantendría la seña de la casa: el denominado Fútbol Total como sistema, la posesión del balón y el juego de toque como premisa, salida desde abajo con tres defensores y la figura del medio centro defensivo que saca al equipo; ya en campo rival, la monopolización del balón continúa de manera ordenada hasta que se abren los espacios para atacar de la manera más clara y una constante presión desde arriba, siempre juntos. Sin llegar a ser el Ajax de Michels o el Dream Team de Cruyff se puede considerar al conjunto de Van Gaal un buen representante de éste sistema de juego.

Precisamente el organizador de juego de los rojiblancos, Rijkaard, fue una pieza fundamental en la última gran época del contrincante de esa noche de 1995 en Viena, el Milan. Los italianos defendían título tras ganarle por un contundente 4-0 al Barcelona el curso anterior. Sumado a los dos consecutivos que consiguieron con Arrigo Sacchi en 1989 y 1990, se completaba un ciclo de tres ‘Orejonas’ en seis temporadas. La ‘vieja guardia’ rossonera – Baresi, Maldini, Tassotti y Costacurta – mantenía su seriedad y oficio en la defensa pero la marcha de los tres holandeses de aquella gloriosa etapa, Van Basten, Gullit y Rijkaard, mermaron bastante al equipo a nivel ofensivo.

Aun así, los transalpinos se presentaban en una nueva final europea, la tercera consecutiva, asegurando competitividad y disciplina. El choque entre estos dos clubes es todo un clásico y dentro de la memoria de numerosos seguidores holandeses había un ánimo de revancha ya que en 1969 el conjunto milanés orquestado por Gianni Rivera y dirigido por Nereo Rocco les arrebató una Copa de Europa previo al reinado de Cruyff y compañía.

En choques más recientes, se enfrentaron en la misma competición durante la fase de grupos. Los holandeses dominaron claramente con un doble 2-0. Ya en la fase de eliminación directa, el Milan se deshizó del Benfica en cuartos de final y del Paris Saint-Germain con dos victorias (1-0, 2-0). El Ajax, por su parte, derrotó al Hadjuk Split croata y después al Bayern de Múnich con un asombroso 5-2 en las semifinales.

EL GESTO DE FRANCO, LA ILUSIÓN DE PATRICK

El partido pondría cara a cara una vez más a dos escuelas distintas de juego, dos maneras de entender el fútbol. La estética y el placer de jugar, de tocar, de presionar arriba con su cuota de riesgo, frente a la feroz táctica defensiva, la disciplina y la paciencia para hacer daño en el momento preciso.

El choque comenzó con las dos posturas bien claras aunque con bastante respeto, evitando al máximo el error que suele definir finales. Los holandeses sacaban la pelota por medio de Ronald de Boer y su constante asociación con Rijkaard, que buscaba la circulación por medio de Litmanen y Seedorf o por las bandas, siempre anchas, de Davids y Reiziger. El Milan tenía su base en los centrales, Baresi y Costacurta, Panucci por la derecha y Paolo Maldini por la izquierda. El equilibrio lo brindaba Albertini y Marcel Desailly, que junto a Donadoni intentaban conectar con los de arriba, Zvonimir Boban, Marco Simone y Daniele Massaro.

El paso de los minutos evidenciaría la coyuntura de los equipos. El Ajax, fiel a su juego, mostraba un cierto grado de ansiedad fruto de la inexperiencia en este tipo de encuentros. Se mostraban imprecisos al pasar la primera línea de presión y con pocas ideas para deshacer el muro rojinegro, blanco aquella noche. Sendos errores en la salida del balón pudieron costarle más que una mala nota en la libreta del entrenador a los centrales, ocasiones que ni Simone ni Boban pudieron concretar. Salvo estas incursiones esporádicas y algunas cabalgatas por la izquierda de Maldini, los de Capello no ofrecían sensación de peligro, ni siquiera cuando el Ajax cedía un poco en la presión. Los gestos de cansancio durante la segunda parte del gran referente milanista, el ‘capitano’ Franco Baresi, denotaban el final de ciclo que el equipo estaba viviendo.

Sería el estratega holandés el que movería fichas primero, Nwankwo Kanu entraría por Seedorf y otro moreno, Patrick Kluivert lo haría por Litmanen a falta de 20 minutos para el final. Cuando todo parecía que la final se iba al alargue, una combinación entre Davids y el todo terreno Rijkaard dejaría al joven Patrick en el borde del área, tras un buen control y un desvío de la defensa, se plantaría ante la salida de Sebastiano Rossi punteando con la izquierda, mientras se caía, para firmar el marcador definitivo que le daría al Ajax su cuarta y última ‘Orejona’.

También se harían con la Supercopa de Europa y la Intercontinental ese mismo año. Al año siguiente, los de Ámsterdam sufrirían la misma suerte que el los rossoneri, perdiendo la final contra otro equipo italiano, la Juventus. Desde aquel doblete del Milan (1989, 1990) ningún otro equipo ha conseguido revalidar el título de campeón europeo. Esa linda generación de futbolistas recalaría en distintos puntos del continente, muchos de ellos vistieron de azulgrana años después de la mano del propio Van Gaal y en otros grandes de Europa. El comienzo de carreras ilusionantes y el desenlace de otras, como la Rijkaard, que cerró su carrera con esa última gran temporada.

FICHA TÉCNICA

Liga de Campeones 1994/1995 (final): Ajax 1 – 0 Milan

Estadio: Ernst Happel (53.000 espectadores)

Arbitro: Ion Craciunescu (ROU) con Nicolae Grigorescu (ROU) y Tudor Constantinescu (ROU) como asistentes.

Incidencias: Amonestó a Overmars (m. 33) y Blind (m. 44) por parte del Ajax.

ALINEACIONES

AJAX: Van der Sar, Reiziger, Blind, Rijkaard, F.de Boer, Seedorf (Kanu 54’),Litmanen (Kluivert 69’), Davids, Finidi, R.de Boer, Overmars DT. Louis Van Gaal

AC MILAN: Rossi, Panucci, Baresi, Desailly, Maldini, Donadoni, Boban (Lentini 86’), Albertini, Costacurta, Massaro (Eranio 90’), Simone. DT. Fabio Capello

GOLES

Kluivert (1 – 0, m. 85)

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Periodista, Co-fundador y co-director de Football Citizens con un grupo de amigos que comparten la pasión por el balón.

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