Fotografía de Markus Unger. Licencia CC BY 2.0

JOSE GAVILÁN |

Causalidad: principio según el cual nada puede existir sin una causa suficiente.

Los finalistas de la Liga de Campeones 2012/13 no han llegado hasta ahí por casualidad, sino por causalidad. Cuando se trabaja, se obtienen rendimientos, y en Alemania llevan varios años haciéndolo para ahora recoger los frutos.

El “modelo Bundesliga” está funcionando. La final de Wembley es un ejemplo más del buen hacer alemán. La ley 50+1 (la mayoría accionarial de los clubes pertenecen a los aficionados), los equitativos repartos televisivos, el trabajo de cantera y los estadios modernos, llenos gracias a los bajos precios de las entradas, son algunos de los motivos por los que la Bundesliga es la competición que más rápido crece. La cabeza alemana ha cambiado. La rigidez y tosquedad han dejado paso a la flexibilidad y la imaginación, sin dejar de lado la disciplina.

El cambio de horma ha llegado gracias a los altos cargos. Han apostado por mejorar sus canteras ofreciendo centros de alto rendimiento para chicos que aún se están formando. También gracias a entrenadores que han dado un paso más, como Klinsmann, Löw, Klopp o Tuchel. Para ellos, el fútbol no debe ser sólo físico. La asociación y el toque son características vitales para conseguir objetivos. Asimismo, los jugadores, con su trabajo constante desde pequeños, han sabido proyectarse hasta llegar a la élite.

En estos últimos años se ha visto un Schalke semifinalista de ‘Champions’, al Bayern jugando tres finales europeas y al Dortmund ganar dos Bundesligas consecutivas en Alemania. Esta campaña, los de Klopp han sabido dar los pasos en su debido momento para llegar a la mejor final del fútbol de clubes. La pregunta puede ser instantánea: ¿Es el tope? La respuesta también: NO.

La media de edad del BVB es de 24 años, la del Schalke de 25 y la del Bayern de 26. Plantillas jóvenes, con jugadores que llegan desde abajo empujando fuerte y con entrenadores dispuestos a darle oportunidades a estos chicos sin ningún tipo de presión.

El salto de calidad de equipos como Mainz, Eintracht o Freiburg es más que evidente. Año tras año refuerzan su modelo deportivo. Entre otros motivos, debido a la constante emersión de jugadores jóvenes y a la confianza e implicación de los entrenadores en cada proyecto de cada club.

LÖW AGUARDA SU MOMENTO

La selección alemana ha sido capaz de llegar a una final y dos semifinales los últimos torneos, dominados por la selección española. Pero Joachim Löw y sus pupilos sabían que llegar hasta ahí simplemente era un regalo para adquirir experiencia de cara a los próximos años.

El seleccionador alemán tiene como objetivo el Mundial de Brasil 2014. Así se lo ha hecho ver a sus hombres, que hasta hace bastante poco eran sus niños. Los proyectos, tanto en clubes como en selección, son sólidos y de larga duración. La salida de algún jugador importante no impide el crecimiento de un proyecto cuyas bases siguen intactas.

El de Löw es un claro ejemplo. El actual seleccionador alemán recogió el testigo de su homónimo, Jürgen Klinsmann, y desde entonces sólo piensa por y para Alemania. Las propuestas de clubes importantes no han desestabilizado a Löw, que tiene marcado el año 2014 en rojo desde hace ya unos años.

La madurez de las actuales perlas alemanas llega de forma prematura gracias a estas finales. Cuando Thomas Müller cumpla 25 años (actualmente tiene 23), ya habrá jugado varias finales de ‘Champions’ y habrá sido semifinalista de Europa y del Mundo con Alemania. Y como el, Götze, Hummels, Höwedes, Khedira, Özil o Marco Reus.

Lo más impresionante de todo es que por detrás de tanto crack llegan más. La generación que Löw está formando tiene mucho que decir en la próxima década, pero el fútbol alemán no acabará ahí. Moritz Leitner o Marvin Ducksch en el BVB; Draxler o Max Meyer en el Schalke; Emre Can o Patrick Weihrauch en el Bayern; Ter Stegen en el Gladbach.  Así, son innumerables (Beister, Rode, Volland, Ginter o Yesil) los casos aseguran la ascensión del fútbol germano.

BAYERN Y BVB NO SE AGOTAN

La final entre BVB y Bayern será una fiesta para Alemania, un reconocimiento por el trabajo bien desempeñado y un ejemplo de cómo se deben hacer las cosas para seguir haciéndolas en el futuro.

El próximo año el Bayern estará entrenado por Pep Guardiola. Cuando llegue tendrá la difícil tarea de, al menos, igualar los objetivos que está consiguiendo en el presente el club bávaro. Los actuales chicos de Heynckes tienen la posibilidad de conseguir tres títulos: Bundesliga, Liga de Campeones y DFB Pokal.

Pep lo tendrá complicado pero el hambre de estos jugadores y las ganas de seguir creciendo como futbolistas hacen presagiar un buen futuro. La “era Pep” en el Bayern llegará con nuevas incorporaciones. Kirchhoff o Götze llegarán con ganas de demostrar porqué el ‘todopoderoso’ club de Múnich los ha fichado. Ambos, junto con Javi Martínez, Neuer, Shaqiri, Luiz Gustavo o Mandzukic, alargarán la vida de un Bayern con porvenir asegurado.

El otro finalista, el BVB finalista, es quizás el mejor ejemplo de lo que está sucediendo en Alemania. Cuentan con un entrenador ambicioso como Jürgen Klopp, cuya filosofía es el fútbol ofensivo y otorga peso a la cantera. Los de Dortmund han sabido dar los pasos. Con una crisis inmensa, Zorc y Klopp tomaron el testigo y decidieron apostar por un proyecto a largo plazo basado en la ciudad. Hoy son ese futuro.

 

Este era el año de dar el paso en Europa. Tras conseguir una pequeña hegemonía en Alemania en las últimas temporadas, era la hora de que el viejo continente viera el trabajo realizado. Llegar a la final de la ‘Champions’ no ha sido fácil. Los dirigentes y el cuerpo técnico del BVB tenían claro que para crecer y salir de la crisis había que hacer algo de caja, sin olvidarse de la proyección deportiva.

Solo saldrá un crack por año. Lucas Barrios, Sahin o, el próximo año, Götze, han dejado y dejarán de ser jugadores del BVB. Han participado de manera activa en el crecimiento del club. Pero sin ellos, los de Klopp han seguido y seguirán siendo uno de los clubes con más futuro del panorama internacional.

Ovidio dijo: “Las causas están ocultas. Los efectos son visibles para todos”. Disfrutemos de la final, disfrutemos de los efectos.


Jose Gavilán Ramírez 

Community Manager

@futbol_internac | http://killerdelarea.wordpress.com

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